Los impresionistas recibieron su nombre a medidados del siglo 19 directamente de la crítica. Esta etiqueta se les puso para distinguirlos de los realistas. Se caracterizaban por intentar plasmar la luz y el color tal y como se percibe en un instante, sin atender a formas o significados.
Para ello utilizaban una pincelada rápida, empastada, vibrante, de colores puros y saturados salidos directamente de los tubos de estaño. Estos tubos se empezaron a comercializar en este periodo e hicieron posible la pintura al aire libre, algo muy determinante para el movimiento impresionista.
Degas, Monet, Sisley, Renoir, Pisarro, Sorolla y algunos post-impresionistas como Van Gogh, Gaugain, Lautrec o Cezanne fueron algunos de los pintores que emplearon esta técnica.
Está basado en fragmentos de obras de Van Gogh y Monet:




Ha sido muy interesante aplicar la pintura en la forma en la que estos artistas lo hacían. Liberándote de iconos, significados, siluetas y preocupándote únicamente del color, de una manera rápida y empastada, en la que los colores se mezclan en el propio lienzo, unos sobre otros. No se trata de pensar, solo de observar y actuar. Muy inspirador :)



De las visitas a tu blog siempre me llevo algo bonito, algo que siempre tiene que ver con la luz, la belleza, las formas, las texturas y el aprendizaje. Gracias, Coral.
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