El pastel es la técnica que hemos utilizado en el segundo ejercicio en Pintura.
Antes de empezar a pintar hemos aprendido a crear nuestros propios materiales. Las barritas de pastel son muy fáciles de realizar, ésta es la receta:
Ingredientes:
-Goma de tragacanto
-Agua
-Creta (también caolín)
1º Disolvemos 2 gr de goma de tragacanto en 1 litro de agua (si es destilada mejor, así tiene menos impurezas). También se pueden utilizar otros aglutinantes como leche desnatada, temple de huevo o cola de conejo.
2º En una superficie lisa y limpia echamos 60% de pigmento (3 cucharadas) y 20% de creta (1 cucharada). Como la creta es una base blanca cuanta más cantidad echemos más claros quedarán los tonos. Añadimos un 20% de la solución de goma de tragacanto ( 1 cucharada) y mezclamos. Si modificamos la cantidad de ésta solución podremos elegir la dureza de nuestras barritas, cuanta más goma más duros y viceversa. Aquí se recogen las diferentes soluciones para los diferentes colores.
3º Amasamos bien hasta que quede una pasta uniforme y consistente y les damos la forma que deseemos.
4º Las dejamos secar 24 horas y ya están listas para usar.
En este ejercicio he utilizado pasteles ya fabricados, de la marca Rembrandt. El modelo era completamente blanco así que la gama de color me tocaba elegirla a mí. Pensé en tonos tierra y verdosos, aunque por el uso de sombras e iluminaciones con otros colores derivó en estos tonos.
La forma de utilizar el pastel y el color no tiene nada que ver con como lo he hecho otras veces, me apetecía dejarme llevar y aprender cosas nuevas. En este caso no he difuminado ni fundido prácticamente los tonos. Lo he hecho apenas en la base pero después he dejado la textura que dejan las barritas en el papel, siguiendo las direcciones de las luces y las sombras en el modelo.
Para las sombras propias de los objetos he escogido el color azul y el verde, que hacía que los objetos saliesen hacia afuera y para las sombras arrojadas un tono rojizo. Este al principio no me convencía porque pensaba que las sombras debían tener un tono frío, pero si usaba un azul o o un verde quedaban demasiado integradas con los objetos y no resaltaban. Al final no ha quedado del todo mal.
La botella verde ha quedado un poco plana, con pocos matices. El problema que tiene el pastel es que llega un momento en el que no admite más pigmento, se satura y te impide seguir pintando. Así que como no llegaba a un resultado que me gustase pinté y pinté y llego un momento en el que ya no se veía nada, pero bueno, ahí está.
Aunque hay cosillas que no me terminan de convencer no ha quedado del todo mal, pero sobre todo me llevo bastantes cosas aprendidas.


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